miércoles 4 de mayo de 2011

CRÓNICA SEVILLA 03/05/11


Esaú Fernández dos orejas de alternativa


Ovación para El Cid y feria en blanco para Morante en corrida que desbordó a la terna.



Sevilla. Feria de Abril, 10ª del abono. Plaza llena en tarde soleada pero ventosa que molestó la lidia en los medios.

La corrida de El Pilar regresaba a La Maestranza con blasón de premiada, por triunfadora, el año 2010.

Encierro igualadito de toros altotes pero ¿vareados?, muy justito con algunas cabezas en precario.

1º como preparado para doctorar. Anovillado y pobre de cabeza, con calidad en la bondadosa embestida (aplaudido). 2º sin hacer, nada cuajado y poco ofensivo por delante, más rabioso que encastado (pitos).3º enseñando más las puntas, de informal embestida, ¿manejable?, pudo ser; encastado sin entrega. 4º más serio y cuajado con un pitón corto y otro largo, buena condición sin poder, calamocheó mucho. 5º muy hecho, con volumen, encastado y alegre, por abajo (aplaudido).

6º cornalón pero bien hecho, muy buen toro (ovacionado)

Se movió, encastada en diferentes grados, toda. Por encima de los toreros, le faltó lidia, llevarlos, someterlos.

Morante cerraba su feria. Tres tardes en el abono. Se vio desbordado por su primer enemigo, perdió capote y no pudo saltar la barrera, momentos delicados con voltereta del toro. Apretó adentro, blando pero con pizca de genio se resentía doblando manos al ser obligado por abajo. Morante le dio algún muletazo con sabor, suelto, sin terminar de estar a gusto. Lo pinchó antes de dejar contraria a paso de banderilla. Se le jalearon los lances de recibo al cuarto y el prometedor inicio de muleta con adornos por los adentros. Quería embestir el toro y acudía pero rebrincando, molesto. Se hizo el ánimo, algo, y un par de series, rapiditas, tuvieron eco, hasta un desarme.

El tercero fue toro agresivo en el embroque para ceder bríos en el viaje no muy largo y un mirar los muslos mosqueante. El Cid le aguantó, pasándole a derechas, algo ligero, limpio pero sin atemperarle. Costó más el acople por el izquierdo pero cuando lo consiguió surgieron los mejores momentos. Epílogo más laborioso que lucido. Buena estocada para terminar. Ovación con saludos. Brilló con el percal en su segundo, toro con fondo, transmitiendo mucho y mucho que torear. Le enganchó adelante y le llevó. Al natural cogió cima la faena sin coger vuelo alto, merecido, por medirle mucho los tendidos, tan cariñosos con unos y tan cicateros con otros, ¡todos de Sevilla!

Grana y moscardones

En un espectáculo cromático es un desperdicio que dos toreros como Morante y El Cid vistan prácticamente igual, además con la oscuridad del azabache por el oro. La seda era grana.

Esaú Fernández no tardó en mostrar, al menos, sus ganas. De clásico blanco y oro se fue a la puerta de chiqueros a recibir toro. Tardó segundos angustiosos en salir el funo y el chaval ni se descompuso, ni se alteró cuando se le echó encima, resolviendo airoso. Luego el toro apretó y no hubo lucimiento con el capote. Con sorprendente serenidad realizó un trasteo generalmente limpio y templadito, mas acoplado por el pitón derecho, de corte clásico y figura vertical rematado bien y oportuno con los “de pecho”. Todo a un toro que se prestó por nobleza, fijeza y repetición. Lo mató de estocada algo desprendida y cortó la oreja. Se fue otra vez a “porta gayola” en el sexto, bien; al lance mejor. Con un gran toro corrigió defectos anteriores, toreando más por dentro; pulcro y templado, cumplidor; en bisoño y con el favor de los principiantes. Se tiró a matar derechito agarrando una estocada algo desprendida. Cortó otra oreja, sueño cumplido pero ahora empieza la parte seria.


PUBLICADO EN NEGOCIO 04/05/11

PEDRO JAVIER CÁCERES