Un mueble en el palco

Fandiño, oreja, se proyecta con el nuevo favorito de Madrid. Compacta actuación rubricada con dos espadazos
Uceda pudo reeditar triunfo por su faena al primero, pero con la tormenta dejaron en el palco “un mueble” por presidente que, aun sin currículo, debería ser, lo mínimo, aficionado.
Voluntad en Tendero. Estancado, los días de lluvia, al menos, su toreo de “polvareda” pasa desapercibido.
Esperanzador debut de Paco Medina con los productos de Montecillo. Si 1º y 2º, salen 4º y 5º, cambia la película. La corrida de ayer evidenció que hay base para ir limando impurezas y bronquedad. De donde hay se puede quitar.
Madrid, 5º de abono. Sobre ¾ de plaza, por la devolución obligada por las sustituciones, y por la tormenta de última hora que puso en peligro la celebración del festejo si no es porque los toreros decidieron echar la pata “a´ lante”, por ellos y sus intereses, y por percibir que el público que había asistido, con las facilidades citadas de la devolución para no hacerlo, quería toros y no dinero, con agua o sin ella.
Uceda venía de triunfar la tarde anterior y ganarse la sustitución. Se hubiera ganado otra por su toreo clásico de pureza de concepto a un buen toro, con temperamento y casta, le faltó humillar, de no ser por la dificultad de torear bajo un diluvio, con el peso de los trastos, “la peña” con los paraguas, y un mueble en el palco por presidente, que ni calibró el calado de la faena en base a sus dificultades ni podía ver los árboles de pañuelos con el bosque paragüero. Más grave es que la actitud del individuo sirva de sombrilla para mucho plumilla y aficionadillo invocando al famoso de más a menos. Si el más fue mucho más y el menos a gran altura además de un espadazo ¿¡que me dices perdices!?. En el cuarto si debió dar un paso más de decisión ante un animal incierto en el que el buen trato y las buenas maneras no fueron suficientes.
También ocurrió que la otra sustitución se la ganó a pulso (2 de mayo) Iván Fandiño que es la última novedad como favorito escogido por Madrid –y alguno más con poder-. Toreo macizo, sin muchas concesiones, pero conjugando la fuerza de la fe con la limpieza y largura de trazo a un segundo toro con galope, alegría, y este sí, humillando más. Con la espada es un cañón. Oreja muy merecida, ocurrió que “al mueble” se lo chivaron. Pudo cortar la del quinto por una actitud total en ejemplar más renuente y complicado al que nunca le volvió la cara.
A Tendero se le salieron las ganas por los poros. Pero sin fortuna en el sorteo (le toco el lote más áspero y de menor condición) el de Albacete no ha progresado en cuanto a conceptos técnicos ni depuración y pulimiento de su torero para salir más airoso de los trances, aun sin suerte, que la mera voluntad.
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